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Directorio de Órdenes y Congregaciones Religiosas:

ıllı Congregación de Jesús

salud  ıllı Congregación de Jesús 


La Congregatio Jesu, Congregación de Jesús (CJ) o bien Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM), famosa en España como Madres Irlandesas, es una congregación femenina religiosa católica fundada en mil seiscientos nueve por la británica católica Mary Ward. Tras una unificación parcial en dos mil tres en nuestros días quedan 2 ramas en el conjunto: la de Loreto o bien Instituto de la Bienaventurada Virgen María, producto de dicha unión (entre la rama irlandesa y la de Norteamérica), y la romana o bien Congregatio Jesu. La denominación Madres Irlandesas menciona al hecho de que la rama de esa nacionalidad fue la primera que creó institutos en ese país.


El Instituto de la Bienaventurada Virgen María prosigue el patrón de la Compañía de Jesús, sostiene autonomía y también independencia de la jerarquía eclesiástica, debiendo obediencia solamente al Papa.


Es una congregación femenina que se inspira en la espiritualidad ignaciana de "Buscar y encontrar a Dios en todas y cada una de las cosas". Desarrollan diferentes tareas, particularmente la educativa con múltiples institutos regentados la congregación en el mundo entero, y tienen como finalidad, según ellas mismas señalan "llevar la Buena Nueva del Reino".


Tienen como principal objetivo, según ellas mismas expresan, el fomentar la dignidad y la libertad de las personas, particularmente de la niñez y las mujeres, buscando superar los sistemas y estructuras injustos. Sostienen un cuidado reverente por la tierra y toda la creación.


Destacan los valores de la "libertad", la "justicia" y la "verdad" que definen de la próxima manera:



  • Libertad: liberación de condicionamientos, tanto exógenos como endógenos y la potenciación de las responsabilidad y el respeto a la libertad extraña rechazando todo cuanto vaya contra limitación, manipulación y opresión de la libertad de las personas, conjuntos y pueblos.


  • Justicia: como una relación de integridad y armonía con uno mismo y el resto, como con la "creación" y con Dios.


  • Verdad: con el convencimiento de que "la verdad nos va a hacer libres" su conocimiento se específica en una actitud de autenticidad y sinceridad responsable con Dios, el prójimo y uno mismo.

Tienen presencia en veinticuatro países y dirigen institutos, centros sociales, hogaresd y también acogida de mujeres maltratadas y cobijes beneficiosos.


La congregación del Instituto de la Bienaventurada Virgen María es independiente y autónoma de la jerarquía eclesiástica y solo debe obediencia al papa. Está organizada en diez provincias y una zona. Su centro administrativo está en la ciudad de Roma (Italia).


El dos de mayo de mil seiscientos nueve Mary Ward, joven católica inglesa que estaba de novicia en un convento de monjas clarisas en la urbe francesa de Saint-Omer frente a la quietud franciscana que procesaba la orden de las clarisas siente la convicción de efectuar algo diferente.


Después de un periodo de reflexión pasado en Inglaterra, donde la situación de los católicos era muy difícil debido a la prosecución religiosa que padecían por el enfrentamiento con la iglesia anglicana, donde realiza trabajos de los llamados "asistir a las ánimas" (cuidado de enfermos, asistencia a los sacerdotes, etc), adquiere una casa en el entonces Rue Grosse, en nuestros días Carnot, al lado de otras monjas y empieza a instruir a las pequeñas inglesas que les eran confiadas. Ese hecho es el comienzo de la comunidad religiosa que terminaría denominándose "Instituto de la Bienaventurada Virgen María". En mil novecientos once había diez monjas en la casa.


La repercusión que Mary Ward tenía de los Jesuitas hace que la comunidad se organice bajo los estilos de vida de la Compañía de Jesús y rehusar la clausura. Este rechazo a la clausura, por entonces la regla de todas y cada una de las comunidades religiosas católicas femeninas y su identificación con la Compañía de Jesús complican la aprobación de la Orden de Mary Ward por la jerarquía eclesiástica.


Las primeras solicitudes efectuadas por Mary Ward al Papa Paulo V son rechazadas, tras múltiples aplazamientos, por este con indicación de que se amolden más precisamente al derecho de los religiosos, en referencia al abandono de la clausura.


La orden se extiende por Europa abriendo centros en Lieja, Colonia y Tréveris. La presión para adoptar la clausura es tal que en casa de Lieja se genera un movimiento para imponer esta que fuerza a ala intervención directa de la creadora.


En mil seiscientos veinticuatro Mary Ward viaja a Roma para solicitar audiencia al Papa Gregorio XV y también procurar que se apruebe su orden. Si bien es bien recibida por la curia de la iglesia y General de los Jesuitas, la contestación de la santa Sede se hace aguardar a lo largo de múltiples años en los que Mary Ward aprovecha para extender su orden por Italia abriendo centros en la ciudad de Roma, Nápoles (en mil seiscientos veintitres) y en Perugia (en mil seiscientos veinticuatro). Muere el Papa Gregorio XV en mil seiscientos veintitres sin que diese una contestación y Mary Ward se entrevista con el nuevo Papa Urbano VIII en mil seiscientos veinticuatro sin conseguir una contestación positiva, la propia creadora describe el resultado como "poco consoladora para quien no tuviese su esperanza fundada absolutamente en Dios".


Empiezan a llamar a las miembros de la orden como "Jesuitesas" identificándolas de forma directa con la Compañía de Jesús la que sostenía enfrentamientos con otras conjuntos de interés de la iglesia católica. Ese enfrentamiento asimismo influyó en los recelos de la Curia Romana en aprobar el Instituto. Incluso de esta manera la orden recibe ayudas y apoyos de diferentes personalidades como la Archiduquesa Isabel Clara Eugenia de Bruselas.


Suspensión de la Orden


En mil seiscientos veinticinco el Papa ordena el cierre de las instalaciones del instituto en Italia. Esté hecho fue el resultado de la comisión de cuatros cardenales que trataron la solicitud de Mary Ward los que remarcaron que no era posible el crear una congregación femenina sin clausura. Cuando Mary Ward abandona Roma en mil seiscientos veintiseis lo hace con la convicción de que son círculos muy influyentes los que se oponen a su proyecto.


En Alemania halla el apoyo de Príncipe Votante Maximiliano I quien le ofrece abrir una escuela en la urbe de Múnich en donde se funda el centro de Paradeiserhaus que al final sería la más esencial para la comunidad. Se abren centros en Viena y Praga con el apoyo de la nobleza local. Si bien contaba con el apoyo esencial del personalidades relevante como en Emperador y el Príncipe Votante Maximiliano I la creadora de la orden, Mary Ward, es calificada por la santa Sede como de persona "peligrosa".


En mil seiscientos veinticinco el Papa ordena el cierre de las instalaciones del instituto en Italia. Esté hecho fue el resultado de la comisión de cuatros cardenales que trataron la solicitud de Mary Ward los que remarcaron que no era posible el crear una congregación femenina sin clausura. Cuando Mary Ward abandona Roma en mil seiscientos veintiseis lo hace con la convicción de que son círculos muy influyentes los que se oponen a su proyecto.


En julio de mil seiscientos veintiocho la Congregación de Publicidad bajo la presidencia del Papa Urbano VIII dictamina la suspensión de todas y cada una de las casas Instituto por el hecho de no admitir la clausura. En el mes de junio de mil seiscientos veintinueve Mary Ward se entrevista con el Papa y considera que el Papa está a favor de permitir su orden y se comunica por carta con la casa de Múnich. La carta es intervenida y sirve para enseñar a Mary Ward como sospechosa de rebelión, herejía y desobediencia.


La acusación llega a la Congregación de Publicidad Fide y de allá a la Inquisición que dicta auto de cárcel. El siete de febrero de mil seiscientos treinta y uno se recluye a Mary Ward en el convento de las clarisas de Anger acusada de herejía, de cisma y de rebelión. Mas los centros de la orden prosiguen en activo. El catorce de abril de mil seiscientos treinta puede regresar a Alemania.


El trece de enero de mil seiscientos treinta y uno Urbano VIII dicta la bula de Pastoralis Romani Pontificis en la que suspende radicalmente el Instituto y lo hace con una rudeza relevante que se atribuye a que sirviese de ejemplo para atajar a otras organizaciones afines, "Jesuitesas", que habían surgido en Bélgica y en la zona del Rin.


En octubre de mil seiscientos treinta y uno Mary Ward emprende viaje a Roma donde tiene contrariedades para llegar debido a la epidemia de peste que afectaba a los Estados Pontificios. Tras llegar a Roma es recibida por el Papa y los cardenales sin que se le realizase ningún proceso formal (por lo menos no hay perseverancia de ello). Conforme las biografías italianas y también inglesas de Mary Ward el diálogo entre Mary y el Papa fue


El santo Oficio declaro que Mary Ward estaba limpia de toda sospecha contra la fe y, a lo largo de su estancia en la ciudad de Roma, vivió con las compañeras de la congregación, todavía contra la bula de eliminación. Mientras que Mary Ward estaba en la ciudad de Roma, Múnich se vio asediada por las tropas suecas. Se temía que las monjas tuviesen que desamparar su casa de Paradeiserhaus y dirigirse al Tirol, mas la epidemia de peste arrasó la urbe y las monjas pudieron continuar allá recibiendo la ayuda de Maximiliano I. Maximiliano dejó que la obra se sostuviera en sus dominios aprovechando que la bula no mentaba la educación, labor primordial a la que las monjas se dedicaban.


El treinta de enero de mil seiscientos cuarenta y cinco muere en la urbe de York, Yorkshire (Inglaterra) Mary Ward sin ver la orden de su fundación aprobada por la santa Sede.


La Orden tras la muerte de Mary Ward


La suspensión de la Orden se sostuvo por en el tiempo hasta el siglo XIX, incluso de esta forma se sostuvo activo muy en precario durante los siglos XVII y XVIII y extendiéndose por Europa y el planeta.


En el siglo veintiuno a tener presencia en veintiuno países con diferentes centros y actividades resaltando las formativas y las dirigidas a la mujer.


En mil seiscientos cincuenta un conjunto de monjas inglesas fieles a mary Ward se establece en la ciudad de París, asimismo subsistieron los conjuntos de la ciudad de Roma y, singularmente, el de Paradiserhaus de Múnich en donde se sostenía la actividad enseñante y religiosa. Estas comunidades carecían del respaldo de la jerarquía eclesiástica hasta el momento en que el mil seiscientos ochenta los obispos de Augsburgo y de Freising toman bajo su protección a las casas de Augsburgo y Múnich respectivamente. Con informes de estos obispados y de la casa reinante se presenta a la santa Sede una nueva petición de aprobación del Instituto en mil seiscientos noventa y cuatro la que es rechazada con el razonamiento de


En el año mil setecientos tres se aprueban las ochenta y uno Reglas mas se niega la aprobación del Instituto de la Bienaventurada Virgen María. A lo largo de los últimos años del siglo XVII se efectúan diferentes fundaciones de casas y institutos en diferentes lugares aun en York, fundaciones que se efectuarían asimismo en mil setecientos uno (Mindelheim) y mil setecientos seis (santo Pólten). En mil seiscientos noventa y ocho se nombra a la primera Superiora Suprema (nombre que se da hasta el momento en que fue reconocida como Superiora General por la santa Sede).


El Instituto pasa por múltiples denominaciones que no van cuajando, "Vírgenes Inglesas", "Damas Inglesas", todas y cada una lejos de la deseada por la creadora, "Compañía de Jesús". A mediados del siglo VXIII se le comienza a llamar "Instituto santa María".


Las Superioras Supremas de la Orden sostenían su sede en el centro de Paradeiserhaus, en Múnich lo que en mil setecientos cuarenta y tres enfada al prelados de Augsburgo, Joseph von Hessen-Darmstadt, quien no deseaba ver 2 casas de su diócesis, Augsburgo y Mindelheim, bajo la jurisdicción de una Superiora residente fuera de su diócesis. Francisca Hauser fue nombrada Superiora mientras que radicaba en casa de Merano y habiendo sido miembro de la casa de Augsburgo esta reclamo para si la vivienda de la Superiora, el enfrentamiento se cilindro que solucionar por resolución papal.


El papaBenedicto XIV en la Constitución "Quamvis iusto" decreta que era de la Superiora General de quien deben depender las casas de las distintas diócesis. Asimismo reconoce la Obra y nombra "Superiora General" a Francisca Hauser. Benedicto XIV da luz verde a la Obra de Mary Ward mas prohíbe que se reconozca a Mery Ward como su creadora, artificio que empleó para no contrariar la bula de eliminación de Urbano VIII.Esto postergó al olvido por cierto tiempo a Mary Ward en su obra.


El Instituto se fue propagando a lo largo de ese tiempo llegando a Rumanía y a la India. En la segunda mitad del siglo XIX se genera un movimiento de curas católicos ingleses en torno a la figura de Mary Ward y su tarea. Fruto de este esmero, fue la reavilitación de la figura de Mary Ward y la aprobación integra y oficial de su obra por la parte de la santa Sede. En mil ochocientos setenta y siete se reconoce el Instituto por la parte de la Iglesia y el Papa Pío X rehabilita a Mary Ward íntegramente. Mas habría que aguardar hasta mil novecientos setenta y ocho a fin de que el propósito de Mary Ward fuera alcanzado, las Constituciones de San Ignacio solo serían conseguidas para el Instituto tras el Concilio Vaticano II.


Conception López, miembro del Instituto de origen gaditano, persuadió a la Madre Superiora Teresa Ball a fin de que la Orden abriese casas en España. En mil ochocientos cuarenta y cinco se comienza a organizar la apertura de un instituto en Cádiz desde la comunidad existente en Gibraltar. Diez años después deben desamparar el centro, que pasa a manos seglares.


La Orden retorna en mil ochocientos ochenta y ocho de la mano de M. Stanislaus Murphy al mismo centro de Cádiz y, al siguiente año, se trasladan a Castilleja de la Cuesta, ya en la Provincia de Sevilla. La próxima fundación sería en la capital hispalense, donde se abrió el primer instituto mixto de la urbe.


En mil novecientos cuatro se funda el instituto vizcaíno de Zalla como el de la capital española.


En la primera década del siglo veintiuno las Madres Irlandesas dirigen 6 institutos en España, uno en Vizcaya (Lejona), 3 en Sevilla y 2 en la capital española.

Sevilla

En Sevilla está la sede de la comunidad para todo el sur de España: Se sostiene en esta urbe 2 comunidades y 3 institutos. La comunidad coopera con "Sevilla Acoge" cediendo parte de su edificio de Castilleja de la Cuesta.

Vizcaya

En mil novecientos cuatro se creó el centro de Zalla dedicado a la eseñanza para pequeñas de clase alta, entre aquéllos que se hallaron las hijas de los emperadores Carlos I de Austria y Zita de Borbón-Parma. A lo largo del siglo veinte este centro fue evolucionando hasta transformarse en un centro mixto y popular con fuerte arraigo local. No obstante cara mil novecientos noventa y cuatro las Madres Irlandesas dejaron de dirigir el centro que pasa a titularidad de los Hermanos Maristas. En nuestros días las Madres Irlandesas tienen dedicada una plaza en el ayuntamiento de Zalla por su tarea educativa en el sitio.


Ha habido centros asimismo en la próxima localidad de Las Arenas y en Lejona. En este ayuntamiento hay 2 comunidades del Instituto, una dedicada a tareas de oración, compuesta por mujeres mayores y la otra dedicada a las tareas sociales y educativas incluyendo el instituto.

Madrid

En la villa de Madrid la hay 4 comunidades y 2 institutos siendo sede de la "Casa Provincial". Entre los centros resalta el de "El Soto" por donde pasan miembros del IBVM Internacional y se efectúan tareas de escucha, de atención y ayuda al estudiantado y sus familias.

Misión en Marruecos-Asilah

Creada en mil novecientos noventa y siete por convidación del prelados de Tánger (Marruecos) acompañan a la pequeña comunidad cristiana de Asilah. Depende de la "Provincia de España".

Misión en Ecuador-Guayaquil

En el año dos mil cuatro se decidió establecer un centro en Hispanoamérica desde España. Se escogió la urbe de Guayaquil en Ecuador donde se trabaja con 2 Organizaciones No Gubernativos de la Compañía de Jesús, en tareas de educación y de acogida.


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