Portal sobre Colegios Diocesanos y Religiosos (2018-2019)

COLEGIOS DIOCESANOS Y RELIGIOSOS: HISTORIA, FUNDADORES, EQUIPOS DIRECTIVOS, PROFESORADO, ALUMNOS, PADRES Y ACTIVIDADES

Directorio de Órdenes y Congregaciones Religiosas:

ıllı Congregación de los Sagrados Corazones

salud  ıllı Congregación de los Sagrados Corazones 


La fundación de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, SS.CC. se enmarcó en la temporada de la Revolución Francesa. Marie-Joseph Coudrin, un francés natural de Coursay-les-Bois, era solo un diácono cuando se comenzó la prosecución contra la clerecía, que desperdigó a los estudiantes del seminario de Poitiers, donde estudiaba. A sabiendas de que el cardenal de Bonald, prelados de Clermont, estaba en la ciudad de París, José María se dirigió a dicha urbe y el cuatro de marzo de mil setecientos noventa y dos tomó los hábitos en el Seminario Irlandés. La ordenación tuvo lugar en la librería, dado a que los revolucionarios habían invadido la capilla.


Luego de la ordenación sacerdotal, José María volvió a su urbe natal, mas la violencia de las persecuciones lo forzaron prontísimo a ocultarse en cualquier sitio. En el mes de mayo del mismo año, en la mitad de una nación en desorden y contra los líderes católicos, el padre Coudrin se ocultó por 6 meses en el desván del granero del castillo de la Motte d'Usseau, un pueblo próximo a Poitiers, siendo el granjero un primo suyo, y los dueños del castillo unos conocidos. Disfrazado, trabajó en la diócesis de Poitiers y Tours. Al comienzo, se dejaba ver por el pueblo. Por cuestiones de seguridad, su primo y salieron a caballo una noche fingiendo que se marchaban; entonces, aprovechando la obscuridad, regresaron sin ser vistos. De este modo vivió todos esos meses que definió como una «honda experiencia» de Dios en la oración, de larga reflexión al hilo de la lectura de la historia de la Iglesia y las noticias parciales que por medio de su primo le iban llegando de de qué forma discurrían los sucesos revolucionarios.


Durante este periodo de vida, este joven de 24 años dedicó su tiempo a las tareas espirituales. En este contexto, ya múltiples meses encerrado, vivió lo que definió como una "visión" donde se sintió llamado a arrancar una nueva comunidad de misioneros, hombres y mujeres. Lo describió así:


El Padre Coudrin dejó el granero el veinte de octubre. Mientras que leía lo que le ocurrió a san Caprasio de Agen en tiempo de las persecuciones cuando, estando oculto, se resolvió a salir al ver de qué forma confesaba su fe en el calvario una joven chica, el padre Coudrin refirió de sí mismo:


Caminó cara Poitiers por caminos poco recorridos. Llegó a ponerse en contacto con sacerdotes no jurados y con las autoridades diocesanas lícitas. Fue conociendo con más realismo la situación religiosa de Poitiers en ese instante, poco a poco más bastante difícil y peligrosa para quienes, como , deseaban ejercer el ministerio de manera clandestina pese a los peligros que ello significaba.


En abril de mil setecientos noventa y cuatro, al cobijarse en la casa de una de sus dirigidas, tomó contacto con el sitio donde se reunía un conjunto de jóvenes mujeres, la llamada entonces Asociación del Sagrado Corazón. Poco después, mismo con otros sacerdotes crearía la Sociedad del Sagrado Corazón, formada por sacerdotes.


Uno y otro conjunto no se consittuyeron en origen directo de la "nueva comunidad", mas fueron un antecedente. En mil setecientos noventa y cinco tomó contacto con la Asociación del Sagrado Corazón una joven noble de 27 años, hija del Señor de la Chevalerie, Henriette Aymer de la Chevalerie. Había circulado años precedentes en los entornos de alta sociedad de la urbe. Con la Revolución, y su madre fueron presas por esconder en su casa a sacerdotes refractarios. Los once meses de prisión significaron para ella un tiempo que llamó de "conversión". Procuró un guía espiritual y lo halló en José María, a quien escogió como confesor.


Establecimiento de la Congregación


Coudrin dirigió a muchas jóvenes que conforman un conjunto al interior de la Asociación que se llamó «de las solitarias». Cuando quedó algo más libre de sus cargos pastorales, debido a la situación menos dura para los miembros de la Iglesia tras la muerte de Robespierre (mil setecientos noventa y cuatro), acrecentó el tiempo dedicado a hacer prosperar el proyecto en gestación de una nueva comunidad.


A mediados de marzo de mil setecientos noventa y cinco tuvo lugar una charla entre el padre Coudrin y Henriette Aymer, donde pareció elaborarse por vez primera la resolución práctica de fundar, la resolución de adquirir una casa y el inicio de un género de vida religiosa desde el conjunto formado anteriormante, las Solitarias. En el mes de agosto el conjunto de las solitarias hace "resoluciones" en ese sentido y toman el hábito.


Por otro lado, el padre Coudrin se preocupaba de formar la rama masculina, tras unos primeros intentos sin éxito. En exactamente el mismo año adquirió ciertas casas en ruinas de la calle Picpus de la ciudad de París, y se estableció ahí con varios religiosos. Un instituto para la enseñanza de jóvenes y un seminario empezaron pronto a marchar.


En mil setecientos noventa y nueve Coudrin y Enriqueta decidieron apresurar la independencia y libertad de su comunidad para manejarse como un conjunto reconocido por la Iglesia. En el primer mes del verano consiguieron una aprobación diocesana temporal.


En octubre de mil ochocientos hizo los primeros votos Henriette, con 4 compañeras más. En Nochebuena del mil ochocientos hizo los primeros votos Marie-Joseph así como los votos perpetuos de Henriette. Este hecho marcó el comienzo de la Congregación y Coudrin fue designado superior de la nueva Comunidad.


La Congregación prosiguió en la más estricta clandestinidad a lo largo del periodo de la dominación napoleónica. Ello no impidió, no obstante, su desarrollo y desarrollo en miembros y en expansión geográfica. La confianza de los obispos facilitó distintas fundaciones, tanto de la rama masculina como de la femenina. En mil ochocientos diecisiete fue formalmente aprobada por Pío VII, en mil ochocientos veinticinco por León XII, y en mil ochocientos cuarenta por Gregorio XVI, bajo el nombre de "Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la perpetua veneración del Muy santo Sacramento del altar".


El "Buen Padre", como los religiosos generalmente lo llamaban, fue la cabeza de esta Congregación que de manera rápida prosperó, pese a muchas contrariedades que se encararon en aquellos tiempos de continuos avatares político-religiosos, a nivel del conjunto de Francia y en los lugares específicos en donde la nueva comunidad se hacía presente.Pronto se crearon y abrieron múltiples seminarios y institutos en diferentes urbes.


Evangelización: Educación y deber misional

Convento de los Sagrados Corazones en Miranda de Ebro (Siglo XVI).

En mil ochocientos veinticinco, la santa Sede confió la evangelización de las islas Sandwich —Hawái— en el Océano Pacífico a la Congregación de los Sagrados Corazones, y por año siguiente el primer conjunto de misioneros de los Sagrados Corazones dejó Francia para llevar la fe cristiana a los isleños. En mil ochocientos treinta y tres los archipiélagos de la Polinesia de Oceanía fueron confiados del mismo modo a la Congregación y también de forma inmediata partieron misioneros cara las islas Gambier. Por diferentes circunstancias, ciertos de estos sacerdotes establecieron casas de la Congregación en Chile, Sudamérica. La creación de institutos, como el Instituto de los Sagrados Corazones de Valparaíso y el Instituto Sagrados Corazones Recoleta de la ciudad de Lima, al lado de muchos otras instituciones de carácter educativo en distintas urbes del planeta dieron un rumbo diferente a la misión evangelizadora.


No mucho más tarde, a la muerte del creador en mil ochocientos treinta y siete, otros misioneros fueron mandados a las islas Marquesas.


La Congregación de los Sagrados Corazones es regida por un superior general en la rama masculina, y una superiora general para la femenina. Los dos se escogen por un periodo de 6 años, en dos mil doce fueron escogidos el de España Javier Álvarez-Ossorio (que había sido escogido en dos mil seis) y la ecuatoriana Emperatriz Arrobo.


Según cifras oficiales de dos mil catorce, la congregación contaba con setecientos sesenta y nueve religiosos varones, de los que seiscientos treinta y cinco eran sacerdotes, distribuidos en ciento setenta y tres parroquias. Además de esto la Congregación cuenta, como otras tantas órdenes y congregaciones religiosas, con una rama secular, compuesta por laicos en especial atraídos por el carisma de la Congregación. Según las cifras internas de esta organización de dos mil diecisiete, contarían con setecientos noventa y nueve seglares divididos en setenta y cinco comunidades.


El Carisma de la Congregación se define en la oración "Contemplar, Vivir y Anunciar al planeta el Amor de Dios".


En sus primeros años, se expresaba con la frase: imitar las 4 edades de Jesucristo: Su niñez a través de la instrucción de pequeños, y por la capacitación de jóvenes para el sacerdocio; Su vida oculta por el ejercicio de la Adoración; Su vida pública, predicando y misionando; Su crucifixión mediante la mortificación cristiana.


Como su nombre señala, son parte esencial de la espiritualidad del instituto la devoción católica de los sagrados corazones (Sagrado Corazón de Jesús, y también Inmaculado Corazón de María), aparte de la Veneración Eucarística.


Está aquí: Inicio > [ RELIGIOSOS/AS ] > ıllı Congregación de los Sagrados Corazones

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas